Conozco a Mikel desde hace ya cuatro o cinco años, cuando entró a trabajar en la empresa donde yo estaba como directora adjunta, en calidad de informático. Todo lo que puedo decir de él es positivo: es una magnífica persona, un excelente compañero y un profesional como la copa de un pino, siempre dispuesto a ayudarte.
En su trabajo es muy meticuloso: escucha lo que necesitas, lo desarrolla con detalle y no para hasta que queda exactamente como el cliente lo quiere. Es perfeccionista, en el mejor sentido de la palabra. En la empresa hizo verdaderas maravillas, desde rotular escaparates hasta resolver cualquier cosa que hiciera falta. Siempre se presta para todo.
Si buscáis un buen profesional, no lo dudéis: Mikel lo tiene todo. Además, sabe vender, y lo hace desde la nobleza y la confianza, por eso la gente confía plenamente en él. Lo recomiendo sin ningún género de dudas. Y lo mejor de todo es que con el tiempo, más que un profesional, se convierte en un amigo.