Si utilizas un ordenador portátil con frecuencia seguro que has sufrido uno de los inconvenientes más habituales que presentan muchos de estos dispositivos. Después de cierto tiempo de uso y más aún si nos encontramos en verano, el equipo se calienta demasiado y comienza a resultar incómodo: responde con menos rapidez, se bloquea con frecuencia y hasta puede llegar a resultar molesto pulsar las teclas. Existen bases de refrigeración que tratan de paliar este contratiempo, pero si no quieres gastar dinero en ese producto, hoy te ofrecemos una solución casera.

Se trata de un curioso remedio aportado por un usuario de Twitter japonés llamado Akinori Suzuki, que recoge y explica con detalle el blog Science Alert. Lo único que necesitas es una buena cantidad de monedas de cobre, las suficientes como para apilarlas en tu portátil de la misma forma en que lo ha hecho Suzuki. Esta es la imagen que ha compartido en Twitter, recibiendo más de 8.400 retweets y más de 5.300 ‘me gusta’.

Como puedes observar en la foto superior, es preciso colocar las monedas en el espacio que queda entre el teclado y la pantalla. El motivo es simple: es justo ahí donde suele generarse el calor, porque es la zona donde normalmente está la batería del portátil. Los usuarios que se han animado a probar el truco propuesto por este tuitero aseguran que es realmente eficaz y que han logrado rebajar la temperatura de su equipo de manera más que considerable.

¿Cuál es la explicación ‘científica’ a este curioso apaño? El cobre posee mejor conductividad térmica que el aluminio en que está fabricada la carcasa del ordenador, por lo que las monedas son capaces de ‘absorber’ el calor que emite el portátil mientras se mantengan a una temperatura más baja que éste. Eso sí, deberás apoyarlo en una superficie firme y estable para evitar que el dinero se desparrame al menor movimiento.

Akinori Suzuki ideó este remedio usando monedas japonesas de 10 yens. Si vives en España deberás recurrir a divisas extranjeras para ponerlo a prueba. Las monedas de 1, 2 y 5 céntimos de euro están fabricadas con acero recubierto de cobre, por lo que no son exactamente las más adecuadas para este fin. Tendrás que conseguir, por ejemplo, algunos peniques ingleses, que sí contienen un elevado porcentaje de este metal.